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CRÓNICA Sábado 8 de Noviembre

         Jornada gris, donde nuestros equipos pelearon hasta el segundo a pesar de lo reflejado en los marcadores finales. Derrota en Alevines, Infantiles 1, Infantiles 2, Cadetes y Seniors. El único en conseguir ganar su partido fue el Juvenil, que sigue invicto. Os lo contamos.

        Nuestros más pequeños, los Mini-Alevines, enfrentaban a un difícil rival, el Bm.Mislata. Desde el primer minuto nos dieron unIMG-20141111-WA0013a lección de intensidad y actitud en la pista. Un partido que podemos coger como ejemplo de cómo hacer las cosas. A pesar de la derrota, tenemos que felicitar a nuestros jugadores que no perdieron la cara al partido, jugaron como saben, y “se dejaron la piel” hasta el final. No se pudo vencer a este gran oponente (0-8)… ¡pero aprendimos “mogollón”, que es el principal objetivo! Hay que seguir así chicos.

        El Infantil 1 se desplazaba a Quart de Poblet con el propósito de seguir mejorando y, por qué no, hacernos con una ansiada victoria. Sería una difícil tarea debido al nivel del rival y a la cantidad de bajas que sufrimos (¡mucho ánimo!, ¡recuperaos pronto, el equipo os necesita!). Aún así, en la primera parte salimos activos en defensa, corriendo contraataques y haciendo las cosas cada vez mejor en ataque. Llegamos al descanso con empate en el marcador, y compitiendo como queremos. Empezamos la segunda parte con ilusión…pero se nos hizo muy larga. Ya cansados, los nuestros bajaron los brazos y dimos demasiadas facilidades al Quart, que las supo aprovechar. Derrota (22-13), pero con la sensación de haber visto un equipo cada vez más competitivo.

        En casa, el Infantil 2 recibía al líder, el EEM Picassent. Con ganas de seguir peleando por subir puestos en la clasificación, los chicos de Jose tenían que anteponerse a las bajas y hacer un buen partido. Los chavales nos demostraron una actitud ejemplar y pelearon hasta el pitido final, pero no pudimos hacernos con la victoria (16-24). Ahora bien, no todo esIMG-20141111-WA0014 positivo, debemos de darnos cuenta antes de las virtudes/defectos de nuestro adversario para así poder aprovecharlas y explotarlas. Pero todo llegará, la evolución va siendo positiva, poco a poco pero a toda prisa.

       También contra EEM Picassent (que también lidera nuestro grupo), los Cadetes tenían una oportunidad de dar un golpe en la mesa y ascender en la clasificación. Empezamos “enchufados”, defendiendo bien y haciendo goles. La ventaja de goles iba creciendo, y todo presagiaba un cómodo resultado al descanso. Pero la intensidad nos duró veinte minutos, y llegamos al descanso con tan solo dos goles de ventaja. El juego con el pivote y la penetraciones de sus laterales nos estaba haciendo mucho daño. Y nuestros errores en ataque y la pasividad defensiva nos acabaron de condenar… Dolorosa derrota (26-32), y con la sensación de haber tirado a la basura un partido que debió ser nuestro. No podemos volver a permitirnos un tropiezo así.

        El último partido de la mañana enfrentó al Juvenil contra el H.Puçol. Con el traspiés del enfrentamiento de ida aún en la memoria, en el que no pudimos pasar del empate, sabíamos que teníamos que dar un plus y seguir ganando. Empezamos controlando el partido y provocando errores que supimos aprovechar, abriendo brecha en el marcador. Y a partir de ahí, el partido cambió. Cometimos el error de dejar de leer el partido, relajarnos y cometer los mismos errores uno tras otro, sin poder despegarnos en el marcador. Victoria(22-18), y muy mala imagen que tendremos que cambiar si queremos conseguir “algo más”…

Y la jornada la cerrábamos con el partidazo del Senior contra el líder invicto, La Florida. Poco más se puede decir de un equipo que lo ha ganado todo con solvencia esta temporada, y que cuenta con jugadores jóvenes que han competido al máximo nivel en categorías de base. Parecía una misión imposible poder “meterles mano”, teníamos que sacar nuestra mejor versión…y así fue. Introdujimos diferentes variantes en nuestro sistema defensivo basadas en la solidaridad y entrega física. Supimos frenarlos y atacar donde más les dolía. Pero es entonces cuando apareció el jugador del partido: su portero. Ataque tras ataque, nuestros lanzamientos se topaban siempre ante un muro, que no supimos derribar, y que nos llevó al descanso con una desventaja de cinco goles. La segunda parte intentamos meternos en el partido de nuevo, pero no supimos/pudimos aguantar el ritmo. El despliegue físico de la primera parte que no se vio reflejado en el marcador, y los constantes errores de finalización nos pasaron factura. Derrota (31-19). Ahora toca reflexionar y sacar conclusiones de un partido que pudo ser nuestro. Muy buen trabajo de equipo, que nos marca el camino y evidencia el buen trabajo del grupo día tras día. Si seguimos por este camino los resultados llegarán.